Contratos de Inteligencia Artificial
Definimos el alcance del sistema, las obligaciones de cada parte, el uso de los datos, la supervisión humana y las condiciones de explotación.
Conocer el servicioLa contratación tecnológica define cómo se desarrolla, adquiere, integra y utiliza una solución digital dentro de una empresa.
En BE LAW LAB redactamos, revisamos y negociamos contratos vinculados a la Inteligencia Artificial, el software, las plataformas digitales y la prestación de servicios tecnológicos.
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Cuando un proyecto incorpora Inteligencia Artificial, el contrato debe regular también el uso de los datos, la titularidad de los resultados, la responsabilidad de las partes y las obligaciones aplicables al sistema.
Los contratos tecnológicos deben reflejar con precisión cómo funciona el servicio, qué espera cada parte y qué ocurre cuando la tecnología no responde como estaba previsto.
Un acuerdo genérico puede dejar sin regular cuestiones esenciales como la evolución del sistema, el acceso a los datos, la dependencia del proveedor, los niveles de servicio, la propiedad del desarrollo o la responsabilidad por los resultados generados mediante IA.
Analizamos las características técnicas y empresariales del proyecto para trasladarlas a un contrato claro, equilibrado y adaptado a la realidad de las partes. Asesoramos tanto a empresas que desarrollan o comercializan tecnología como a organizaciones que contratan, integran o utilizan soluciones de terceros.
Convertimos los acuerdos jurídicos en una herramienta para prevenir conflictos, proteger los activos de la empresa y aportar seguridad a cada proyecto tecnológico.
Definimos el alcance del sistema, las obligaciones de cada parte, el uso de los datos, la supervisión humana y las condiciones de explotación.
Conocer el servicioRegulamos entregables, hitos, pruebas de aceptación, propiedad del desarrollo, mantenimiento y evolución del sistema.
Conocer el servicioRevisamos licencias, contratos SaaS, condiciones de plataformas y acuerdos de acceso a modelos o interfaces de programación.
Conocer el servicioNegociamos disponibilidad, niveles de servicio, seguridad, conservación de datos, subcontratación y continuidad de la plataforma.
Conocer el servicioAnalizamos las licencias de software, librerías, datos y modelos abiertos utilizados en proyectos empresariales.
Conocer el servicioDistribuimos los riesgos derivados de errores, indisponibilidad, resultados incorrectos o incumplimientos regulatorios.
Conocer el servicioProtegemos datos internos, documentación, estrategias comerciales y secretos empresariales frente al acceso o reutilización indebida.
Conocer el servicioRevisamos software, contratos, licencias, datos y activos digitales antes de una inversión, adquisición o colaboración.
Conocer el servicioLos contratos de IA deben regular aspectos que no siempre aparecen en los acuerdos tecnológicos tradicionales. La autonomía del sistema, la procedencia de los datos, la modificación de los modelos y la dificultad para anticipar determinados resultados pueden generar riesgos específicos.
Redactamos y revisamos contratos de Inteligencia Artificial para definir el alcance del sistema, las obligaciones de cada participante y las condiciones en las que puede utilizarse la solución.
El desarrollo de un sistema de Inteligencia Artificial exige coordinar conocimientos técnicos, datos, software, documentación y recursos de distintas partes.
El contrato debe establecer qué se desarrollará, qué entregables deben proporcionarse, cómo se comprobará el funcionamiento del sistema y quién será titular de cada elemento del proyecto. Asesoramos tanto a empresas proveedoras como a clientes que encargan una solución a medida.
Describimos el alcance funcional y técnico para evitar diferencias entre las expectativas del cliente y el resultado entregado. El acuerdo puede incluir fases, hitos, pruebas de aceptación, documentación, requisitos de integración, plazos y criterios objetivos de validación.
Regulamos qué datos puede utilizar el desarrollador, con qué finalidad, durante cuánto tiempo y bajo qué medidas de seguridad y confidencialidad. También analizamos si pueden emplearse para entrenar, ajustar o mejorar otros modelos.
Determinamos quién será titular del código, los modelos, las configuraciones, las bases de datos, la documentación y las adaptaciones realizadas. Cuando existen componentes previos del proveedor, diferenciamos esos elementos de los desarrollos creados específicamente para el cliente.
Establecemos las condiciones del mantenimiento correctivo, las actualizaciones, las mejoras y la adaptación del sistema a nuevos requisitos técnicos o legales.
Las licencias determinan cómo puede utilizarse una solución, qué límites se aplican y qué derechos conserva el proveedor.
Revisamos licencias de uso, condiciones generales de plataformas y acuerdos de acceso a modelos o interfaces de programación para identificar restricciones, dependencias y riesgos.
Ayudamos a detectar condiciones que pueden limitar la utilización de los resultados, comprometer información estratégica o generar una dependencia excesiva del proveedor.
Muchas soluciones de Inteligencia Artificial se prestan mediante plataformas alojadas en la nube y sujetas a modelos de suscripción. La empresa no adquiere el software, sino un derecho de acceso condicionado por las reglas del proveedor.
Revisamos y negociamos contratos SaaS para regular los niveles de servicio, la disponibilidad de la plataforma, la seguridad, la conservación de los datos y las consecuencias de una interrupción.
También analizamos las condiciones aplicables cuando el servicio utiliza subcontratistas, infraestructuras de terceros o proveedores tecnológicos situados fuera de la Unión Europea.
El software de código abierto y los modelos abiertos pueden acelerar el desarrollo, reducir costes y facilitar la adaptación de una solución. Sin embargo, cada licencia impone condiciones distintas sobre su utilización, modificación, distribución y comercialización.
Analizamos las licencias aplicables a software, bibliotecas, conjuntos de datos y modelos utilizados en proyectos de Inteligencia Artificial.
El objetivo es aprovechar estos recursos sin comprometer la explotación comercial del proyecto ni incumplir sus condiciones de uso.
Los sistemas de Inteligencia Artificial pueden producir errores, resultados inexactos o respuestas que no se ajustan a las expectativas del usuario.
El contrato debe determinar qué parte asume las consecuencias cuando el sistema falla, se utiliza fuera de su finalidad prevista o genera un resultado perjudicial. Analizamos la distribución de responsabilidad entre desarrolladores, proveedores, integradores y empresas usuarias.
También revisamos exclusiones de responsabilidad, garantías, indemnizaciones y límites económicos para comprobar que sean coherentes con el riesgo real del proyecto.
La contratación de herramientas tecnológicas puede implicar el acceso del proveedor a datos internos, documentación, estrategias comerciales, información financiera o secretos empresariales.
Redactamos cláusulas de confidencialidad y acuerdos específicos para preservar esta información durante el desarrollo, la prestación y la finalización del servicio. Prestamos especial atención a las plataformas de IA generativa y a la posibilidad de que los datos introducidos sean almacenados, reutilizados o empleados para mejorar modelos.
Cuando el proveedor accede a datos personales por cuenta de la empresa, el contrato debe regular el tratamiento y definir las instrucciones, las medidas de seguridad y las responsabilidades aplicables.
Revisamos la relación entre el contrato principal y los acuerdos de tratamiento de datos para evitar contradicciones o vacíos jurídicos.
También analizamos la ubicación de la infraestructura, las transferencias internacionales, la utilización de subencargados y la conservación de la información una vez finalizado el servicio.
Los proyectos tecnológicos pueden incorporar software, diseños, bases de datos, contenidos, documentación, marcas y conocimientos desarrollados por distintas personas o empresas.
El contrato debe identificar qué elementos aporta cada parte, cuáles se crean durante el proyecto y qué derechos se conceden sobre ellos. También debe regular los materiales empleados para entrenar o configurar el sistema y las condiciones aplicables a los contenidos generados.
Antes de contratar una herramienta de IA, es necesario conocer qué servicio se adquiere y qué condiciones impone el proveedor.
Las condiciones estándar pueden permitir cambios unilaterales, limitar las garantías, restringir los derechos del cliente o autorizar usos amplios de la información introducida.
Revisamos los acuerdos para detectar riesgos y proponer modificaciones antes de la firma. También ayudamos a comparar soluciones desde una perspectiva jurídica e incorporar requisitos legales en los procesos de selección de proveedores.
La negociación permite distribuir los riesgos de manera coherente con la participación y la capacidad de control de cada parte.
Acompañamos a empresas durante la negociación con desarrolladores, proveedores de software, plataformas, integradores, distribuidores y socios tecnológicos.
Definimos posiciones de negociación, revisamos las propuestas recibidas y planteamos alternativas que protejan los intereses del cliente sin impedir la viabilidad del acuerdo.
La due diligence tecnológica permite conocer los riesgos jurídicos asociados al software, los contratos, las licencias y los activos digitales de una empresa.
Este análisis puede realizarse antes de una inversión, una adquisición, una colaboración empresarial o la contratación de una solución tecnológica relevante.
El resultado permite identificar contingencias, valorar su impacto y establecer medidas antes de cerrar la operación.
Los contratos deben evolucionar cuando cambia el servicio, se incorporan nuevas funcionalidades o aparecen nuevos riesgos.
Revisamos contratos ya firmados para comprobar si siguen siendo adecuados para la operativa actual de la empresa, especialmente cuando se incorporan funciones de Inteligencia Artificial o el proveedor modifica sus condiciones de uso.
También ayudamos a detectar cláusulas que no se están aplicando, obligaciones que la empresa no puede cumplir o riesgos que no quedaron regulados en el acuerdo inicial.
Es recomendable contar con asesoramiento especializado siempre que el proyecto tenga un impacto relevante sobre la actividad, la información o los activos de la empresa.
Un contrato tecnológico no debe limitarse a enumerar servicios y condiciones económicas. Debe comprender el funcionamiento real del proyecto, anticipar los principales riesgos y establecer mecanismos para resolverlos.
En BE LAW LAB conectamos el análisis jurídico con la operativa de la empresa para redactar acuerdos comprensibles, aplicables y adaptados a cada relación tecnológica.
Nuestro objetivo es que las partes conozcan sus derechos, sus obligaciones y las consecuencias de cada decisión antes de iniciar el proyecto.
Si tu empresa necesita redactar, revisar o negociar contratos relacionados con Inteligencia Artificial, software, licencias o servicios digitales, podemos ayudarte.
Analizaremos el proyecto, la posición de las partes y los riesgos de la operación para diseñar una solución contractual adaptada a tus necesidades.
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