Sistema de IA y software
Identificamos los activos del sistema, revisamos la titularidad del código y protegemos los desarrollos propios o encargados a terceros.
Conocer el servicioLa Inteligencia Artificial plantea nuevas preguntas sobre la titularidad, la protección y la explotación de los activos intangibles de una empresa.
En BE LAW LAB ayudamos a empresas, desarrolladores y proyectos innovadores a proteger su tecnología y a utilizar activos de terceros con seguridad jurídica.
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El software, los modelos, los algoritmos, las bases de datos, los contenidos utilizados durante el entrenamiento y los resultados generados pueden estar sujetos a derechos, licencias y condiciones de uso diferentes.
La protección de un proyecto de IA no depende de un único derecho. Puede requerir una combinación de propiedad intelectual, secretos empresariales, contratos, licencias, protección de bases de datos y medidas internas de confidencialidad.
Analizamos los distintos componentes del sistema para identificar qué puede protegerse, quién es titular y bajo qué condiciones puede utilizarse, licenciarse o comercializarse. Prestamos asesoramiento tanto a empresas que desarrollan tecnología propia como a organizaciones que integran modelos, software, datos o contenidos de terceros.
Diseñamos una estrategia jurídica adaptada a la tecnología, al modelo de negocio, a las personas que participan en el desarrollo y a la forma en que se comercializa la solución.
Identificamos los activos del sistema, revisamos la titularidad del código y protegemos los desarrollos propios o encargados a terceros.
Conocer el servicioAnalizamos los contenidos introducidos en sistemas de IA y los derechos y riesgos asociados a los resultados generados.
Conocer el servicioProtegemos modelos, algoritmos, metodologías, configuraciones, conjuntos de datos e información estratégica.
Conocer el servicioRedactamos licencias de uso y revisamos componentes, librerías y modelos abiertos utilizados en soluciones propietarias.
Conocer el servicioComprobamos la titularidad, las licencias y los riesgos de los activos antes de comercializar, invertir o adquirir tecnología.
Conocer el servicioRegulamos la titularidad de los desarrollos y actuamos frente al uso, copia o explotación no autorizada de activos intangibles.
Conocer el servicioUn sistema de Inteligencia Artificial puede estar formado por elementos con regímenes jurídicos distintos. El código fuente, la arquitectura del software, las interfaces, la documentación técnica, las bases de datos, los contenidos, las configuraciones y determinados desarrollos pueden requerir mecanismos de protección específicos.
Analizamos la estructura jurídica del sistema para determinar qué activos pertenecen a la empresa y qué derechos corresponden a trabajadores, proveedores, desarrolladores o colaboradores externos.
El software es uno de los principales activos de muchos proyectos de IA. Su protección exige acreditar la titularidad, conservar evidencias del desarrollo y regular correctamente la relación con las personas que han participado en su creación.
Revisamos contratos laborales, acuerdos con desarrolladores, encargos profesionales y cesiones de derechos para comprobar que la empresa dispone de las facultades necesarias para utilizar, modificar y comercializar el software.
Determinamos quién es titular del código y qué derechos han sido cedidos. Cuando el proyecto incorpora componentes preexistentes, diferenciamos el desarrollo propio de las librerías, herramientas y módulos pertenecientes a terceros.
Regulamos la titularidad de los entregables, adaptaciones, mejoras y documentación generada, así como las condiciones en las que el proveedor puede reutilizar conocimientos o componentes creados para el cliente.
Ayudamos a documentar el proceso de creación, las versiones del software y la participación de cada persona o entidad para disponer de evidencias ante conflictos sobre autoría, titularidad o uso no autorizado.
La utilización de IA puede afectar a obras, imágenes, textos, vídeos, música, diseños, código y otros contenidos protegidos. Antes de utilizarlos, es necesario comprobar quién es titular, qué licencia resulta aplicable y si el uso previsto está autorizado.
Analizamos los derechos de autor durante las fases de entrenamiento, desarrollo, utilización y comercialización del sistema.
Los inputs son las instrucciones, datos, documentos, imágenes, textos u otros materiales que se introducen en un sistema de Inteligencia Artificial.
La empresa debe comprobar que dispone de derechos suficientes para utilizar esos contenidos y que su introducción en la plataforma no vulnera contratos, licencias, obligaciones de confidencialidad o derechos de terceros.
También es necesario conocer qué puede hacer el proveedor con la información introducida y si puede conservarla, reutilizarla o emplearla para entrenar o mejorar sus modelos.
Los outputs son los textos, imágenes, diseños, vídeos, código u otros resultados generados mediante un sistema de IA. Su utilización puede plantear dudas sobre la existencia de derechos de autor, la intervención humana y las condiciones impuestas por el proveedor.
Analizamos cada caso para determinar qué derechos puede tener la empresa sobre el resultado y qué riesgos existen al utilizarlo, modificarlo, publicarlo o comercializarlo.
Los modelos y algoritmos pueden constituir activos estratégicos, aunque su protección no siempre depende exclusivamente de los derechos de autor. En muchos proyectos, la estrategia debe combinar contratos, secretos empresariales, medidas técnicas y controles de acceso.
Analizamos cómo proteger el conocimiento incorporado al sistema, las configuraciones, los parámetros, los métodos de entrenamiento y la información utilizada durante su desarrollo. También regulamos el acceso de trabajadores, proveedores, socios e inversores a los elementos más sensibles.
La protección como secreto empresarial exige que la información se mantenga reservada y que la empresa adopte medidas razonables para preservar su confidencialidad.
Los datos son esenciales para entrenar, probar y mejorar muchos sistemas de Inteligencia Artificial. Antes de utilizar un conjunto de datos, es necesario analizar su procedencia, las condiciones de acceso, las licencias aplicables y los posibles derechos existentes sobre su estructura o contenido.
Asesoramos sobre la adquisición, creación, utilización y explotación de conjuntos de datos y bases de datos vinculados a proyectos de IA.
Las licencias determinan cómo puede utilizarse un sistema, quién puede acceder y qué derechos conserva el titular de la tecnología. Redactamos y revisamos licencias para modelos, software, plataformas, bases de datos y soluciones de IA.
Adaptamos la licencia al modelo de negocio, al tipo de cliente y a la forma en que se distribuye o presta el servicio.
Revisamos componentes, librerías, modelos abiertos y recursos de terceros para identificar sus licencias, comprobar su compatibilidad con el modelo de negocio y detectar obligaciones de atribución, distribución o divulgación de código.
La auditoría permite conocer si una empresa dispone de los derechos necesarios para desarrollar, utilizar y comercializar su sistema de IA. Identificamos activos, comprobamos su titularidad y detectamos riesgos relacionados con contenidos, software, modelos, datos y licencias.
Antes de invertir, adquirir o colaborar con una empresa tecnológica, comprobamos que los activos sobre los que se basa el negocio pertenecen realmente a la sociedad y que pueden transferirse o explotarse.
Revisamos software, modelos, bases de datos, marcas, contenidos, secretos empresariales, contratos, licencias y desarrollos realizados por terceros para detectar riesgos que puedan afectar a la valoración o continuidad del proyecto.
Los contratos son esenciales para definir quién será titular de los activos creados durante un proyecto de Inteligencia Artificial. Redactamos y revisamos cláusulas en acuerdos con desarrolladores, proveedores, trabajadores, clientes, socios y colaboradores.
Asesoramos en la prevención y gestión de conflictos derivados del uso no autorizado de software, contenidos, datos o documentación. Analizamos la titularidad, las licencias existentes, el alcance del uso realizado y las medidas disponibles para resolver el conflicto.
También ayudamos a actuar frente a la copia, explotación, divulgación o utilización no autorizada de tecnología y activos intangibles.
Es recomendable contar con abogadas de propiedad intelectual especializadas en IA desde las primeras fases del proyecto. Una revisión temprana permite asegurar la titularidad de los activos, identificar restricciones y evitar que la empresa dependa de derechos que no controla.
No todos los activos de un sistema de IA se protegen de la misma manera. La estrategia debe adaptarse a la tecnología, al modelo de negocio, a las personas que han participado en el desarrollo y a la forma en que se comercializa la solución.
En BE LAW LAB combinamos propiedad intelectual, contratación tecnológica y protección de secretos empresariales para construir una estrategia jurídica coherente.
Nuestro objetivo es que la empresa pueda acreditar la titularidad de sus activos, controlar su utilización y explotarlos con seguridad.
Si tu empresa necesita proteger software, modelos, datos, contenidos o resultados vinculados a la Inteligencia Artificial, podemos ayudarte.
Analizaremos los activos del proyecto, su titularidad y las condiciones de utilización para definir una estrategia de protección adaptada a tus necesidades.
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